La BlizzCon 2026 ha sido una de las ediciones más movidas de la historia del evento. Blizzard llevaba tiempo sin celebrarlo, así que sumado a la costumbre de anunciar juegos que tardarán años en llegar, había mucho que desvelar.
El primer gran anuncio ha sido un nuevo juego del universo StarCraft, del que por ahora solo se sabe que será un shooter de mundo abierto disponible en 2030. Su cinemática de presentación muestra a un representante del Dominio Terran siendo testigo del poderío de los Zerg.
Mientras que un shooter de StarCraft llevaba tiempo en las quinielas de los fans, nadie esperaba el anuncio de Diablo V. El juego no llegará hasta 2029, pero Blizzard ya ha confirmado las tres primeras clases jugables: cazador de demonios, monje y caballero de la plaga, además de los primeros detalles sobre su mundo e historia.
World of Warcraft también tiene mucho futuro por delante, y lo hace en dos direcciones opuestas. Por un lado, la saga alma-mundo llega a su fin con la actualización Eclipse y la expansión The Last Titan, prevista para 2027. Por otro, se ha anunciado World of Warcraft: Forever, una versión paralela del juego que sigue la senda clásica con una Azeroth completamente rediseñada y ampliada.
Entre las sorpresas del evento también destaca el lanzamiento de Reino Olvidado, la primera campaña narrativa para Warcraft III Reforged en 20 años, y la incorporación de Xal'atath a Heroes of the Storm, un MOBA que hasta ahora se encontraba en modo mantenimiento.
Entre el resto de novedades presentadas en la BlizzCon 2026 destacan la llegada de Diablo IV a Nintendo Switch 2 junto a sus dos expansiones el 15 de septiembre, la confirmación de la Amazona como próxima clase de Diablo IV para 2027, una serie de animación de Diablo para Netflix, la nueva clase de monje en Hearthstone junto a la expansión El Auge del Imperio Negro, y rediseños para Sombra y Roadhog en Overwatch junto a la presentación de Doctrine.