Durante los últimos años, Capcom ha convertido los remakes de Resident Evil en una parte fundamental de la franquicia. Tras el éxito de Resident Evil 2, Resident Evil 3 y Resident Evil 4 Remake, y con Resident Evil Code: Veronica ya anunciado, muchos jugadores se preguntan por qué el estudio sigue apostando por revisar sus clásicos.
La respuesta la ha dado el productor Masachika Kawata, que ha explicado que los remakes no son proyectos secundarios, sino una pieza clave de la estrategia de la compañía. Según Kawata, desarrollar una nueva entrega principal cada año sería extremadamente complicado, por lo que revisitar juegos clásicos permite mantener un ritmo constante de lanzamientos de Resident Evil sin comprometer la calidad.

El productor también afirma que los remakes ayudan al equipo de desarrollo a seguir perfeccionando sus herramientas y procesos creativos. Además, insiste en que Capcom considera estas versiones modernas tan importantes como las entregas principales de la saga, y no simples proyectos destinados a aprovechar la nostalgia.
Kawata añade que el éxito comercial de los remakes tiene un efecto directo sobre el resto del catálogo de la compañía. Los buenos resultados de la franquicia permiten invertir en nuevas entregas de Resident Evil y en proyectos completamente originales, como Pragmata.
Las declaraciones refuerzan la estrategia que Capcom lleva siguiendo durante los últimos años: alternar nuevos juegos con remakes para mantener la franquicia activa sin sacrificar el tiempo de desarrollo que requieren las entregas principales. Todo apunta a que esta política continuará en el futuro, visto el éxito tanto de crítica como de ventas que han cosechado los remakes publicados hasta la fecha.