En una época en la que prácticamente cualquier gran superproducción de Hollywood venía acompañada de su réplica interactiva en consolas, el videojuego de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey logró destacar de forma notable. Desarrollado por EA Redwood Shores y lanzado a finales de 2003, el título elevó la fórmula de acción hack and slash que ya se había introducido en la entrega previa de Las Dos Torres.
La clave de su éxito radicó en la estrecha colaboración con la productora cinematográfica, lo que permitió integrar metraje original, diseño de sonido y voces de las películas de Peter Jackson directamente en la experiencia de juego. A esto se sumó una estructura de campaña dividida en varias rutas argumentales, la inclusión de cooperativo local y un abanico de personajes jugables desbloqueables que ampliaban su rejugabilidad.
A pesar del paso de los años y de las limitaciones técnicas de la generación de PlayStation 2, GameCube y Xbox, la propuesta mantiene un lugar privilegiado en la memoria de los aficionados como un referente indiscutible de cómo trasladar una gran licencia de cine al medio del videojuego.