Electronic Arts (EA) ha completado oficialmente su adquisición por un consorcio de inversión liderado por el Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano de Arabia Saudí. Con el cierre de la operación, valorada en aproximadamente 55.000 millones de dólares, la compañía deja de cotizar en bolsa y pasa a ser una empresa privada.
La compra no se ha producido de forma repentina. El acuerdo fue anunciado inicialmente el 29 de septiembre de 2025, cuando EA confirmó que había alcanzado un pacto con un consorcio formado por PIF, Silver Lake y Affinity Partners. Desde entonces, la operación ha permanecido pendiente de la aprobación de los accionistas y de los distintos organismos reguladores de competencia.
Durante los últimos meses se fueron superando las diferentes fases del proceso. La Comisión Europea dio luz verde a la adquisición tras concluir que no planteaba problemas de competencia, y pocos días después también quedó resuelta la revisión bajo la normativa europea sobre subvenciones extranjeras. Una vez obtenidas todas las autorizaciones necesarias, EA confirmó que el cierre definitivo tendría lugar el 4 de agosto de 2026, fecha en la que la operación se ha hecho efectiva.
El fondo soberano saudí será el principal accionista del nuevo grupo inversor, acompañado por Silver Lake y Affinity Partners. A pesar del cambio de propiedad, Andrew Wilson continuará al frente de Electronic Arts como director ejecutivo y, por el momento, la compañía no ha anunciado modificaciones en su estructura ni cambios en el desarrollo de sus principales franquicias, como EA Sports FC, Battlefield, Los Sims o Mass Effect.
La adquisición ha generado un intenso debate dentro de la industria. Parte de las críticas se centran en el historial de derechos humanos de Arabia Saudí y en la creciente presencia del país en el sector del videojuego mediante inversiones en editoras, estudios y competiciones de deportes electrónicos. Otros analistas, en cambio, consideran que la nueva estructura podría aportar estabilidad financiera y favorecer inversiones a largo plazo.
Por ahora, Electronic Arts mantiene que su hoja de ruta no cambia y que continuará desarrollando sus proyectos con normalidad. Será en los próximos meses cuando pueda comprobarse si la nueva propiedad introduce cambios estratégicos en una de las compañías más importantes del sector del videojuego.