Los cambios organizativos en el seno de Xbox siguen generando debate en la industria. Tras las recientes decisiones estratégicas que han reubicado a varios estudios bajo nuevas estructuras, los seguidores de Sea of Thieves han expresado su temor ante el futuro de Rare y el mantenimiento a largo plazo de su obra más emblemática tras integrarse bajo la órbita de Activision.
Las dudas sobre la autonomía creativa y el soporte continuado del título multijugador han encendido las alarmas entre una comunidad muy fiel que demanda mayor claridad sobre el destino del estudio británico en esta nueva etapa corporativa.
De momento, las fuentes oficiales no han detallado cómo afectarán estos cambios al desarrollo de nuevas actualizaciones para el juego, manteniendo a los jugadores a la espera de comunicados que disipen la incertidumbre actual.