El desarrollo de State of Decay 3 vuelve a situarse en el centro de la actualidad dentro del ecosistema de Xbox. Tras más de seis años de trabajo continuado, el estudio encargado de dar forma al título de supervivencia afronta un periodo de cambios organizativos y turbulencias internas que reflejan los retos de los grandes proyectos a largo plazo.
Las informaciones apuntan a que el proceso no ha estado exento de complicaciones estructurales, reavivando el debate sobre la gestión de los tiempos y la estabilidad en las producciones de gran envergadura dentro de la industria actual.
Por el momento, la compañía matriz mantiene su respaldo al proyecto, a la espera de que nuevas actualizaciones oficiales aclaren el estado definitivo del desarrollo en consolas y PC.