La fundación holandesa de consumidores Stichting Massaschade & Consument (SMC) ha presentado una demanda colectiva contra Epic Games, reclamando más de 100 millones de euros en reembolsos y daños para jugadores de Fortnite que fueran menores de 21 años en Países Bajos.
SMC acusa a Epic Games de diseñar intencionadamente la tienda de Fortnite para empujar a los menores a gastar dinero real, además de recopilar datos personales de niños sin el consentimiento de sus padres. La fundación se apoya en un estudio realizado sobre más de 1.000 adolescentes holandeses de entre 16 y 19 años, según el cual seis de cada diez compradores de monedas del juego, los conocidos paVos, no sentían que estuvieran gastando dinero real, y la mitad reconoció haberse arrepentido de alguna compra realizada bajo presión de tiempo. Antes de acudir a los tribunales, SMC ya había notificado a Epic Games su intención de reclamar responsabilidades y había ofrecido negociar un acuerdo previo.
Esta demanda está directamente relacionada con una sanción de 2024, cuando la Autoridad de Consumidores y Mercados de Países Bajos multó a Epic Games con 1.125.000 euros por prácticas comerciales desleales, al considerar que la tienda de Fortnite explotaba vulnerabilidades propias de los menores. Parte de esa cantidad se debió al uso de frases de presión como 'consíguelo ahora', y otra parte a falsos temporizadores de cuenta atrás que sugerían que los artículos iban a desaparecer. Un tribunal de Róterdam confirmó esa sanción el pasado mes de enero, lo que ha abierto la puerta a esta nueva reclamación económica.
Epic Games ha respondido defendiendo las herramientas de control parental ya existentes en el juego, que permiten a los padres establecer límites de tiempo y supervisar las compras. La compañía asegura además que los menores de 18 años en Países Bajos no pueden ver ni comprar artículos de la tienda durante las primeras 48 horas de disponibilidad, y que los menores de 16 años cuentan por defecto con una cuenta restringida que impide comprar con dinero real sin permiso de un adulto. No es la primera vez que SMC se enfrenta a una gran compañía del sector: el año pasado, la fundación también demandó a Sony por mantener presuntamente precios artificialmente altos en PlayStation Store, en un caso que podría afectar a más de 1,5 millones de propietarios de PS5 en el país.