Las Game-Key Cards de Nintendo Switch 2 son esas tarjetas físicas que no contienen el juego completo, sino que funcionan como una llave, el usuario tiene que insertarlas en la consola y descargar el contenido al almacenamiento interno o a una microSD para poder jugar, mientras mantiene la tarjeta puesta. A diferencia de los juegos digitales comprados en el eShop, no están vinculadas a una cuenta Nintendo concreta, lo que permite revenderlas o prestarlas como un cartucho tradicional.
Una patente de Nintendo publicada recientemente en la Unión Europea y en China aporta detalles técnicos que no se conocían hasta ahora sobre cómo funcionan realmente estas tarjetas. Según el documento, la aplicación del eShop y la aplicación de una Game-Key Card son versiones completamente distintas, descargadas desde servidores separados, aunque se trate del mismo juego.
Esta arquitectura permite que las Game-Key Cards sigan funcionando incluso si el servicio del eShop está caído, ya que no dependen de su infraestructura. La patente también detalla que, si un usuario ya tiene instalada en su consola una versión de la aplicación, ya sea la digital o la de la Game-Key Card, el sistema le avisará antes de descargar la otra, para evitar que ambas versiones convivan y generen confusión o conflictos.
En la práctica, esto confirma que comprar el mismo juego en formato Game-Key Card y en formato digital no es simplemente elegir cómo pagar por lo mismo, son productos tratados como completamente separados a nivel técnico, con sus propios archivos de descarga e instalación independientes entre sí.